domingo, 30 de mayo de 2010

El Mundial no sólo es el torneo de futbol más importante del todo el planeta, es también el punto de encuentro de la fanaticada más contundente y apasionada de cada país, incluyendo la de los países que no participan activamente en el evento. La vida de este acontecimiento no la aportan simplemente las selecciones, los encuentros y los campeones. Hay detrás de todo esto un movimiento que cada cuatro año le enseña al mundo como se puede, a pesar de las diferencias, vivir con emoción, unidad y conexión una guerra por un titulo mundialista.

Y, sí bien está comprobado que el futbol es un deporte que atrae fanatismo extremo; también es “pasión que une y divide. Goles y sonrisas; ataques que generan lagrimas, pero… ¿Puede ser un contragolpe a la violencia?” Restrepo (2005). Tal vez la respuesta a esta incógnita se encuentre precisamente en los verdaderos protagonistas de un Mundial de futbol, sus fanáticos y, los lazos que hacen entre ellos sin importar su procedencia para mantener viva su ímpetu por la pelota.

Las fanaticadas en este Mundial 2010 están desde principios de año haciéndose sentir; y sin importar la crisis económica que afecta al mundo entero, la marca oficial de la Federación Internacional de Futbol Amateur (FIFA) afirma que este será el acontecimiento con la más alta generación de dinero en apuestas deportivas por el auge que ha cobrado el futbol a nivel mundial y por la popularidad especial y particular de esta entrega del torneo mundialista.